Fiscalidad de la salida
Mudarse no basta para dejar de tributar en Francia o en Bélgica: se deja de tributar cuando ya no se es residente fiscal allí. Es el punto que peor entienden quienes se expatrían, y el que más caro sale.
La residencia fiscal, no la nacionalidad
Desde Francia
Usted sigue siendo residente fiscal en Francia si se cumple uno solo de estos criterios (artículo 4 B del Code général des impôts, el código tributario francés):
- su hogar (cónyuge, hijos) o su lugar de estancia principal está en Francia;
- ejerce allí su actividad profesional principal;
- el centro de sus intereses económicos (patrimonio, ingresos) se encuentra allí.
Desde Bélgica
Se presume que usted es residente si está inscrito en el Registro Nacional. Después, la administración examina dónde está su domicilio real o la sede de su patrimonio. Declarar la salida en el ayuntamiento es, por tanto, el primer paso, pero no el único.
En caso de doble residencia, decide el convenio fiscal entre los dos países (vivienda permanente, centro de intereses vitales, estancia habitual, nacionalidad).
Una tarjeta de residencia en Dubái, Asunción o Montevideo no le convierte en no residente si su familia, su vivienda o sus ingresos siguen en Francia o en Bélgica. Las regularizaciones de Hacienda sobre este punto son frecuentes.
La exit tax francesa
Si ha sido residente fiscal en Francia al menos 6 de los últimos 10 años, sus plusvalías latentes sobre valores mobiliarios tributan en el momento de la salida cuando (artículo 167 bis del CGI):
- sus participaciones valen en conjunto más de 800.000 €, o
- posee al menos el 50 % de los beneficios de una sociedad.
El pago queda suspendido automáticamente si se va a la UE o al Espacio Económico Europeo (y, a petición y con garantías, si se va a otro lugar). El impuesto se anula si conserva los valores 2 años después de la salida, o 5 años cuando las plusvalías superan los 2,57 millones de euros.
Bélgica y las plusvalías
Bélgica no tenía una exit tax general para los particulares. La tributación de las plusvalías sobre activos financieros introducida en 2026 cambia la situación para los patrimonios mobiliarios importantes: pida que se revisen las consecuencias de una salida en el SPF Finances (el Ministerio de Hacienda belga) o a un asesor antes de irse.
Lo que conserva en su país
- Inmuebles en Francia: los alquileres siguen tributando en Francia (tipo mínimo del 20 %). Si está afiliado a la seguridad social de un país de la UE, del EEE o de Suiza, paga el prélèvement de solidarité del 7,5 % en lugar del 17,2 % de prélèvements sociaux (las contribuciones sociales francesas sobre las rentas del patrimonio). El IFI (impuesto francés sobre el patrimonio inmobiliario) sigue siendo exigible sobre los inmuebles franceses por encima de 1,3 millones de euros.
- Inmuebles en Bélgica: la renta catastral y los alquileres siguen sujetos al impôt des non-résidents (el impuesto belga de no residentes).
- Pensiones: según el convenio fiscal, una pensión pública suele seguir tributando en el país que la paga.
- Sucesiones: los bienes situados en Francia o en Bélgica siguen tributando allí, y también sus herederos residentes.
El año de la salida
- Francia: una sola declaración al año siguiente, con los ingresos percibidos hasta la salida y los ingresos de fuente francesa percibidos después. Declare también las cuentas abiertas en el extranjero (formulario 3916).
- Bélgica: impôt des personnes physiques (el impuesto belga sobre la renta) hasta la salida y, después, impôt des non-résidents por los ingresos de fuente belga.
Estas reglas están resumidas y verificadas en octubre de 2026. Si tiene un patrimonio importante o una actividad empresarial, consulte a un abogado fiscalista antes de irse: muchas soluciones dejan de ser posibles después.